Esas lágrimas que se contuvieron hasta que se soltaron cuando cayó rendido en sus brazos….
Es que DIEGO «CURRA» CASTRO, terminó de distenderse luego de tanta tensión acumulada, debido a su profesionalismo y responsabilidad a la hora del trabajo, al cruzar primero el disco con su Don Ceferino en la jerárquica principal en el Fernando Irastorza.
Y nada mejor y mas correcto que hacerlo con la merecedora de sus esfuerzos, sueños y proyectos como lo es su señora Gabriela quien es a su vez la que lo banca cuando viene la mala.
Es que en su mayoría este deporte suele ser muy ingrato para cuidadores y jockeys porque pareciese que solo sirve ganar.
Ganan y son lo máximo y a la hora de no poder conseguir el objetivo pareciese que son descarte.
Solo ellos saben a veces como viven para poner a punto un pingo. que en algunas oportunidades, son en condiciones inhumanas.
Hay que tener mucho huevo para ser patrón y saber perder porque saben que? «Saber perder es la clave ya que ganar cualquiera sabe»
Y ella le abrió sus brazos…lo recibió con ternura… lo cobijó en ellos y le brindó el mas puro amor el mismo que le brinda no solo en las victorias, sino también en las derrotas.
El popular «Curra» metió tres triunfos dos de ellos en clásicos que sobresalieron de la reunión y fue sin lugar a dudas el TOP de la reunión.
Merecido por cierto
Y vaya también nuestro reconocimiento a aquellos que luchan y se esfuerzan para poner un pingo en la cancha de la mejor manera…Jockeys, entrenadores, peones… ustedes día a día ven el disco primero y ganan por varios largos.