El buen caballo de Armando Molinari al cuidado de Gregorio Molinari y que manejó con prolijidad el Alemnense Ariel De Olivera, Hizo de las delicias de sus seguidores y se llevó una carrera muy mentada y que tenía como condimento extra que se corría en dos lazos.
El que defiende los colores del legendario stud «El Halcón» allí en Esquina, Ctes., se mostró totalmente recuperado de su lesión y regó su linaje el Fernando Irastorza para llenar sus alforjas con uno de los clásicos principales de la tarde














