La revancha se escribió con zancadas firmes. Peligrosa salió a buscarla, no regaló nada y en los metros finales volvió a imponer su nombre con una victoria cargada de carácter. La yegua de MERCEDES BARBONA, al cuidado de su marido RAMON ZÁRATE, planteó al comienzo un trámite muy parecido al de la carrera anterior donde fueron parejos hasta casi los 200. Pero de ahí en mas PELIGROSA, impuso su peligrosidad y logró nuevamente imponerse con gran aplomo