El excelente potro de la familia Bravo al cuidado de Julio Torres y su gente en el stud Santa Rosa en Curuzú Cuatiá, mostró su efectividad y su confiabilidad en la octava del programa.
Con la conducción de David Alvez el pingo se fue acomodando en la cancha con el consumir de los metros, y terminó resolviendo la ecuación con solvencia.