El manejado por Juan Gómez al cuidado de Hugo Sequeira allí en el stud Don Alvaro allí en Itacaruaré, supo resolver una ecuación que se presentaba difícil en la antesala de la carrera.
La misma fue muy reñida hasta mas allá del meridiano cuando Maricón sacó a relucir su bravura y la puso en pos de la victoria, algo que consiguió con creces para darle un enorme regalo anticipado al entrenador Hugo Sequeira, ya que por la noche junto a su señora, fueron papás de María Victoria.















