Tenía una espina atragantada que le costaba digerir…
Y lo cierto es que este domingo para el pingo del recordado Bebe Pezzarini, soplaron vientos de cambios y venció con aplomo y solvencia.
El tutelado por Lucas Acosta al cuidado de Darío Fochessato en su stud Sr David en Monte Caseros, los miró de atrás hasta que entraron en el último codo y entraron a la recta principal,
De ahí en mas su jockey lo acomodó tranquilo para ir buscando la punta del lote, algo que encontró a falta de 300 metros donde pasó ya al frente para afianzarse y solidificarse arriba y luego cruzar el disco con diferencias apreciables a su favor.















