El pupilo de Juan Gómez que el mismo entrena allí con su grupo de trabajo el el stud Amizade de Posadas, supo resolver primero una cuestión complicada en el primer lanzamiento fallido de la carrera, cuando quedó fuera de la misma My Reason.
Después en el segundo lanzamiento sin dificultades, ya largó mucho mejor que su rival, y de ahí se vino muy fácil para el disco, tan fácil que le permitió a su jockey tirar un beso al cielo, seguro a su madre que lo guía desde las alturas.
Buen desarrollo de un caballo que demostró su plenitud y su vigencia