Fue un relojito… una maquinita de correr…
y demostró que lo hace en cualquier cancha y en cualquier lugar, despejando las dudas de correr en la arena…
El que es bueno corre en cualquier lado se escucho decir por ahí y es cierto.
Vino a Posadas a no solo dar revancha, sino también para pisar un terreno donde se corre la Challenger un sueño que desvela a cualquier propietario y/o entrenador e indudablemente el pingo con una actuación de relieve paso exitosamente la prueba.
Le Gano a Fulmimante de la misma manera que lo hizo en el Fernando Irastorza. Por amplio margen. El pingo de Walter Paez al cuidado de José María Bachman y que comandó con su aplomo acostumbrado José Lopez, no tuvo una largada de las mejores pero rápidamente se repuso para tomar el liderazgo y ya ejercer desde allí un dominio tan claro como contundente y ser Torazo en rodeo ajeno